Carabanchel – Detenidos 4 agentes por falsear huellas de delincuentes rumanos

Cuatro policías de la Comisaría de Carabanchel se enfrentan a penas de prisión de cuatro a 10 años por falsificar pruebas en las inspecciones oculares para involucrar a personas en delitos que no habían cometido. Los acusados, pertenecientes al grupo de Policía Científica, manipulaban la escena del delito con «la superposición en una superficie de papel de las huellas del delincuente a quien querían imputar la fechoría». El juicio comenzó en la Audiencia Provincial de Madrid y en el mismo los procesados negaron su implicación en los hechos, según www.elmundo.es.

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Los agentes César B. C., Francisco M. C., José Francisco G. E. e Isidro F. U. están acusados de los delitos de falsedad en documento oficial. A los dos primeros la Fiscalía les pide 10 años de prisión e inhabilitación para empleo de cargo público. Para los otros dos funcionarios se piden cuatro años de cárcel.

Según el escrito de la Fiscalía, el 18 de septiembre de 2014 dos de los agentes practicaron la inspección ocular en el piso situado en la calle de la Inmaculada Concepción de Carabanchel que acababa de sufrir un robo.

Los agentes César B. C. y Francisco M. C. cogieron las huellas de delincuentes rumanos y las colocaron en ese domicilio, en un vehículo Ford Escort estacionado en la calle Antonio López y en otra vivienda de la calle de Marqués de Jura Real que había sido igualmente asaltada.

En concreto, los policías tomaron una «superficie de papel» en la que habían impreso las huellas auténticas de los detenidos y la superpusieron sobre un estuche de cartón blanco que había en el primer piso, en una caja de bombillas que estaba dentro del mencionado coche y en otra caja de cigarrillos y una tercera de medicamentos que fueron encontradas en la casa de la calle del Marqués de Jura Real.

La Fiscalía también acusa a los policías José Francisco e Isidro de imprimir igualmente las huellas dactilares de otros detenidos con anterioridad en otras dos diligencias de investigación. En una de ellas, el 1 de agosto de 2014, José Francisco, acompañado de César, añadieron artificialmente las huellas del detenido Juan Carlos S. V. en el libro de instrucciones de la silla portabebés de un vehículo que había sido robado y que fue trasladado hasta las dependencias policiales de Carabanchel para ser analizado. De este modo, reforzaban las pruebas que indiciariamente había contra el arrestado de cara a un proceso penal.

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Además, Isidro F. U., en colaboración con Francisco M. C., llevó a cabo la misma falsificación -mediante la superposición de huellas- en la radio de una furgoneta Fiat Ducato que había sido robada y trasladada al aparcamiento de la comisaría de Carabanchel.

Los dos funcionarios llevaron a cabo esta manipulación de pruebas sobre las 21.00 horas del 10 de diciembre de 2013 con igual fin que en las anteriores ocasiones, para reforzar los indicios que había contra el sospechoso de haber llevado a cabo el robo, que en este caso era Judith R. R., detenida por estos hechos en la mencionada fecha.

Se sospecha que los agentes ahora procesados trasplantaban huellas de unos casos a otros para resolverlos en falso y hacer méritos en la Comisaría de CarabanchelUn juez ordenó auditar todas las inspecciones oculares de Carabanchel de tres años pero sólo se demostró la manipulación de al menos seis casos.

Durante las pesquisas llevadas a cabo por la Brigada de Policía Judicial se descubrió una perfección en las huellas que resultó paradójicamente imperfecta. Un experto llegó a contar que las huellas, estampadas en un sobre, tenían unos 4.000 puntos de lectura, cuando lo habitual eran unas 2.000. Algunas de estas digitalizaciones aparecen, de hecho, sobre etiquetas adhesivas que los agentes de la Científica habrían colocado sobre una caja de medicamentos y otra de bombillas.

Para remate, las cámaras de seguridad desmintieron la hora a la que uno de los detenidos fue ingresado en comisaría, según los policías. En un principio fueron detenidos cinco agentes de la comisaría de Carabanchel. Sin embargo, uno de ellos fue exculpado de los hechos y se archivó la causa contra él.